Migrar el parque a Windows 11: guía para PYME tras el fin de soporte de Windows 10
Windows 10 dejó de tener soporte oficial en octubre de 2025. Para una PYME con parque heterogéneo, la salida razonable combina actualización en remoto de los equipos compatibles con Windows 11 y sustitución por reacondicionados profesionales de los que no lo son. Esta guía explica las tres opciones reales, el cálculo de coste comparado entre nuevo y reacondicionado, y un plan de migración en 30 días aplicable a empresas de 10 a 100 empleados.

Si tu empresa todavía trabaja con Windows 10, ya estás operando con un sistema sin soporte oficial. Microsoft dejó de publicar actualizaciones gratuitas en octubre de 2025 y eso cambia completamente el escenario para cualquier PYME: más riesgo de ciberseguridad, más problemas de compatibilidad y más presión para renovar equipos.
La cuestión ya no es si merece la pena migrar a Windows 11. La cuestión es cómo hacerlo sin bloquear la operativa de la empresa y sin disparar el presupuesto.
La mayoría de PYMES no tienen un parque homogéneo. Hay portátiles de distintas generaciones, sobremesas antiguos, usuarios con necesidades diferentes y equipos que todavía funcionan perfectamente. Renovarlo todo de golpe suele ser la solución más cara, pero no la más efectiva.
En esta guía vamos a ver cómo planificar una migración a Windows 11 en una empresa: qué equipos pueden actualizarse, cuáles conviene sustituir, cuándo es más recomendable usar reacondicionados profesionales y cómo ejecutar el cambio en 30 días sin parar la actividad.
Qué cambia exactamente con el fin de soporte de Windows 10
El 14 de octubre de 2025, Microsoft dejó de publicar actualizaciones de seguridad gratuitas para Windows 10. Esto no significa que tus equipos hayan dejado de funcionar de un día para otro, pero sí implica varios cambios importantes para cualquier empresa.
- No hay parches de seguridad nuevos. Cualquier vulnerabilidad descubierta después de octubre de 2025 queda sin corregir en los equipos con Windows 10. Para empresas que manejan datos de clientes, facturación electrónica, certificados digitales o información sensible, esto supone un riesgo creciente.
- El programa ESU tiene fecha y precio. Microsoft permite seguir recibiendo actualizaciones críticas mediante el programa ESU (Extended Security Updates), pero el coste por equipo se duplica cada año. El primer año cuesta alrededor de 61 dólares por equipo, el segundo año duplica el precio y el tercero lo vuelve a duplicar. En un parque de 30 equipos, hablamos de un sobrecoste de varios miles de euros al año solo para retrasar lo inevitable.
- El ecosistema empieza a abandonar Windows 10. Navegadores, antivirus, herramientas corporativas y fabricantes de hardware van retirando soporte poco a poco. Si bien es cierto que no se trata de un corte inmediato, sí es un deterioro progresivo de compatibilidad y estabilidad.
La realidad es que pagar ESU no resuelve el problema como tal, tan solo deja un poco más de margen. Y, normalmente, cuanto más se retrasa una migración IT, más compleja y más cara termina siendo.
Por qué Microsoft endureció los requisitos de Windows 11
Microsoft ha endurecido las condiciones mínimas para reducir ataques relacionados con firmware, robo de credenciales y malware avanzado.
Tecnologías como TPM 2.0, Secure Boot o el aislamiento basado en virtualización permiten activar funciones de seguridad que en Windows 10 no estaban habilitadas de forma generalizada. Por eso, muchos equipos antiguos quedan fuera aunque todavía funcionen correctamente.
Para empresas, esto tiene una lectura importante: la migración es necesaria porque implica mejorar la protección del parque informático frente a ransomware, phishing avanzado y accesos no autorizados.
Las tres opciones reales para una PYME
Cuando una empresa empieza a planificar la migración a Windows 11, normalmente termina tomando una de estas tres decisiones.
- Opción 1: Actualizar los equipos existentes que sean compatibles. Si los equipos cumplen los requisitos de Windows 11 (TPM 2.0, Secure Boot, procesador compatible y almacenamiento suficiente), la actualización es gratuita y relativamente rápida. En entornos corporativos, esta actualización suele gestionarse mediante políticas de grupo (GPO), herramientas de despliegue remoto o plataformas como Microsoft Intune y Microsoft Endpoint Manager. Esto permite actualizar decenas de equipos manteniendo configuraciones corporativas, cifrado BitLocker y políticas de seguridad.
- Opción 2: Sustituir los equipos incompatibles por equipos reacondicionados con Windows 11 preinstalado. Esta suele ser la opción más eficiente para parques antiguos. Un portátil con Windows 11 reacondicionado de gama empresarial como un HP EliteBook, Dell Latitude o Lenovo ThinkPad con Windows 11 Pro listo para trabajar cuesta habitualmente entre un 40% y un 60% menos que un equipo nuevo equivalente. La clave está en utilizar equipos reacondicionados de gama profesional y no modelos domésticos. Estos están diseñados para un uso intensivo, un mantenimiento sencillo y despliegues corporativos.
- Opción 3: Renovar todo el parque con equipos nuevos. Es la opción más cómoda desde el punto de vista comercial, pero en muchas PYMES no es la más rentable. En la mayoría de entornos de oficina no existe una diferencia funcional real para el usuario entre un equipo profesional reacondicionado reciente y un equipo nuevo equivalente. Para una PYME de 30 equipos, la diferencia entre renovar todo nuevo y combinar la Opción 1 con la Opción 2 puede superar los 15.000 euros.

Cómo saber si tus equipos son compatibles con Windows 11
Microsoft ofrece la herramienta PC Health Check para verificar compatibilidad. En parques pequeños puede revisarse manualmente. En empresas medianas lo recomendable es generar un inventario centralizado.
Los requisitos principales definidos por Microsoft son:
- Procesador compatible (Intel 8.ª generación o superior / AMD Ryzen 2000 o superior).
- TPM 2.0 activado.
- Secure Boot disponible.
- Mínimo 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento.
En la práctica, muchos equipos comprados entre 2018 y 2020 cumplen los requisitos. Los equipos profesionales suelen tener más posibilidades de ser compatibles que los modelos domésticos.
Uno de los problemas más habituales en empresas es que muchos equipos aparentemente "potentes" no cumplen los requisitos de seguridad exigidos por Windows 11. El cuello de botella no suele ser la RAM o el procesador, sino tecnologías como TPM 2.0 o Secure Boot.
También conviene revisar compatibilidad con software corporativo: ERP, lectores de certificados, impresoras de red, VPN, aplicaciones legacy o herramientas de firma digital. La mayoría funcionan correctamente en Windows 11, pero en entornos empresariales conviene validar primero los procesos críticos.
Es importante revisar la compatibilidad de los portátiles con Windows 11 antes de tomar ninguna decisión.
¿Cuándo no merece la pena actualizar a Windows 11?
No todos los equipos merecen ser actualizados. En algunos casos, insistir en mantener hardware antiguo acaba generando más incidencias, consumir más tiempo de soporte y, por ende, consumir más recursos económicos.
Son estos los casos en los que no recomendamos actualizar portátiles a Windows 11:
- Equipos con baterías degradadas o problemas físicos importantes.
- Procesadores demasiado antiguos aunque existan métodos no oficiales de instalación.
- Equipos con discos HDD mecánicos muy lentos.
- Hardware doméstico poco fiable para uso intensivo.
- Equipos cuyo coste de adaptación supera el valor operativo real.
En estas situaciones, suele ser más rentable sustituir directamente el portátil por uno profesional reacondicionado que ya esté preparado para Windows 11 Pro.

¿Y qué hacemos con los equipos que se quedan fuera?
Una pregunta habitual cuando una empresa decide sustituir varios equipos es qué hacer con los antiguos. Hay tres caminos razonables. Si todavía funcionan, pueden destinarse a tareas internas no críticas: pantalla secundaria, puesto de consulta, recepción o salas de reuniones.
Si ya no son aprovechables, deben retirarse a través de un gestor autorizado de residuos electrónicos, cumpliendo la normativa RAEE. Y si están en estado razonable, una tercera vía cada vez más utilizada en PYMES es venderlos a un proveedor profesional de reacondicionado que los procese y les dé una segunda vida.
Esta última opción permite recuperar parte de la inversión y encaja directamente con estrategias de economía circular y reporte ESG. En InfoComputer compramos equipos empresariales en condiciones de ser reacondicionados a través de nuestro programa de recompra y renovación, lo que permite a la empresa convertir el parque saliente en parte del presupuesto del entrante.
El cálculo real: nuevo vs reacondicionado en una migración empresarial
Podemos tomar un caso realista como ejemplo. Si una empresa tiene 25 equipos, de los cuales 10 son compatibles con Windows 11 y 15 deben sustituirse, estas son las opciones a las que se enfrenta:
Opción A: Renovar con equipos nuevos
- Portátil profesional nuevo gama media: alrededor de 950 € por unidad.
- Total aproximado: 14.250 €.
Opción B: Sustituir por reacondicionados profesionales
- Equipo profesional reacondicionado con Windows 11 Pro: entre 380 € y 480 € por unidad.
- Total aproximado: entre 5.700 € y 7.200 €.
La diferencia entre una opción y otra es de entre 7.000 € y 8.500 € para el mismo trabajo, con la misma productividad para el usuario, con garantía profesional incluida.

Tener esto en cuenta es especialmente relevante en empresas que necesitan renovar varios puestos simultáneamente o mantener presupuesto para otras inversiones IT como servidores, backup, ciberseguridad o licencias cloud.
Si la renovación incluye sobremesas o mini PC, el planteamiento es el mismo. En InfoComputer ofrecemos una amplia variedad de ordenadores de sobremesa reacondicionados con Windows 11 que permiten cubrir diferentes puestos de trabajo.
Plan de migración a Windows 11 en 30 días
Uno de los errores más comunes es improvisar la migración. El segundo es retrasarla indefinidamente esperando el momento perfecto. Para una PYME de entre 25 y 50 equipos, un plan razonable puede ejecutarse en unos 30 días naturales. De hecho, se puede llevar a cabo la renovación tecnológica de una empresa sin interrumpir su actividad.
Este es un plan de acción que se puede seguir:
- Días 1-5: Inventario y compatibilidad. Listado de equipos por usuario, modelo, año, RAM, almacenamiento, compatibilidad con Windows 11 y software crítico utilizado. Así, se obtienen cuántos equipos se actualizan y cuántos se sustituyen.
- Días 6-10: Definición de estrategia y compra. En estos días se deciden, finalmente, qué equipos se actualizan y cuáles se sustituyen. Se valida el presupuesto, los perfiles de usuario y cuál será el proveedor utilizado. Para las sustituciones, confirmar que los equipos elegidos vienen con Windows 11 Pro preinstalado y con licencia legal vinculada al equipo.
- Días 11-15: Preparación. Es el momento de recibir y configurar los equipos. Un proveedor B2B especializado entrega los equipos con Windows 11 Pro instalado, cuenta de administrador local creada, BitLocker activado y, si se solicita, integración a dominio y aplicaciones corporativas preconfiguradas.
- Días 16-22: Despliegue progresivo. La migración debe hacerse por fases, empezando por usuarios menos críticos para detectar incidencias y cerrando con dirección y áreas que no pueden parar. La actualización en remoto de los equipos compatibles se hace en paralelo, fuera del horario de trabajo.
- Días 23-27: Soporte y acompañamiento. Los primeros días suelen aparecer dudas relacionadas con impresoras, VPN, menús o configuración de usuario. Tener soporte rápido evita pérdida de productividad.
- Días 28-30: Documentación y cierre. Es el momento final en el que se queda el inventario actualizado, las garantías registradas y la documentación del nuevo parque controlada.
En empresas con múltiples sedes, usuarios remotos o software más delicado, el despliegue puede necesitar más fases.

¿Qué exigir a un proveedor de equipos profesionales con Windows 11?
No todos los proveedores de equipos para empresa entregan lo mismo. Por eso, antes de cerrar un pedido, es importante saber qué debe exigir una empresa a un proveedor de equipos reacondicionados.
- Licencia Windows 11 Pro (no Home) instalada y vinculada legalmente al equipo. La diferencia es importante: solo Pro permite integración con dominio, BitLocker, Hyper-V y gestión remota.
- Configuración inicial (cuenta de administrador, cifrado, integración a dominio si procede) realizada antes de la entrega.
- Garantía mínima de 12 meses sobre el equipo, con sustitución directa en caso de avería en los primeros meses. Conviene revisar cómo funciona la garantía en un ordenador reacondicionado para no llevarse sorpresas.
- Factura con IVA y especificación clara del modelo, generación, RAM, almacenamiento. La factura es importante para amortización y deducciones fiscales.
- Soporte directo durante la fase de despliegue.
- Posibilidad de pedido escalado y que no haya penalización por volumen.
Si un proveedor no responde con claridad a estos seis puntos, te aconsejamos que busques otro.

Errores frecuentes en migraciones de Windows 11
En migraciones B2B, los errores que más vemos repetirse son los siguientes:
- Esperar al último momento. Cada mes que pasa con Windows 10 sin soporte aumenta el riesgo de seguridad y la complejidad operativa. Empezar ahora todavía permite un plan ordenado; empezar en 2027 será una migración a contrarreloj y casi siempre más cara.
- Renovar todo nuevo sin analizar las necesidades reales. Es la decisión más cómoda, pero también la menos eficiente. En la mayoría de oficinas no hay diferencia funcional para el usuario entre un equipo nuevo y un reacondicionado profesional reciente, y la diferencia económica para una PYME es de miles de euros.
- Comprar gama doméstica para uso intensivo empresarial. Modelos como Pavilion, Inspiron o IdeaPad están diseñados para uso doméstico ocasional, no para 8 horas diarias en oficina. La gama profesional (EliteBook, Latitude, ThinkPad) está construida para durar entre 5 y 7 años de uso continuo.
- No revisar el tipo de licencia instalada. Algunos proveedores entregan Windows 11 Home en equipos vendidos a empresa para abaratar, y eso impide después usar dominio, BitLocker o políticas de grupo. La licencia debe ser Pro y debe figurar en la factura.
- No validar la compatibilidad con el software corporativo antes del despliegue masivo. ERP, lectores de certificados digitales, herramientas de firma electrónica o aplicaciones legacy deben probarse en una unidad piloto antes de migrar al resto del parque. Lo que funciona en un ordenador personal puede fallar en un entorno profesional.
- No planificar el soporte posterior al despliegue. Las dos primeras semanas tras la migración concentran la mayoría de incidencias: impresoras que dejan de imprimir, VPN que no conectan, atajos que cambian. Sin un canal claro de soporte interno o externo, la productividad cae justo cuando menos se puede permitir.
Un plan de 30 días con inventario, compra, despliegue por fases y acompañamiento es perfectamente viable para parques de hasta 50 equipos. Empresas más grandes pueden necesitar un plan de 60-90 días con más fases de despliegue. Lo importante es no posponerlo más, ya que cada mes que pasa el riesgo de seguridad sube y el coste de la migración no baja.
En InfoComputer trabajamos desde hace más de 20 años con empresas que necesitan renovar o ampliar su parque informático sin disparar costes. Si necesitas sustituir equipos incompatibles con Windows 11, puedes solicitar presupuesto de lotes de portátiles para empresa o revisar nuestro catálogo de ordenadores para oficinas preparados para entornos corporativos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede instalar Windows 11 en equipos no compatibles?
Existen métodos no oficiales para forzar la instalación saltándose los requisitos de TPM 2.0 o procesador, pero no son recomendables en entornos empresariales. Microsoft puede limitar las actualizaciones de seguridad en equipos instalados por esa vía y el riesgo de cumplimiento aumenta, especialmente en empresas sujetas al RGPD. Para una PYME, el camino correcto es sustituir el equipo, no forzar la instalación.
¿Es compatible Windows 11 con software corporativo antiguo o desarrollado a medida?
La mayoría del software empresarial moderno funciona sin problemas en Windows 11. Las aplicaciones más sensibles suelen ser ERP antiguos, lectores de certificados digitales conectados a la AEAT o la Seguridad Social, herramientas de firma electrónica y aplicaciones legacy desarrolladas a medida. La recomendación operativa es validar siempre el software crítico en un equipo piloto antes de migrar el resto del parque.
¿Se puede migrar a Windows 11 manteniendo los datos y configuraciones del usuario?
Sí. En equipos compatibles, la actualización in situ mantiene archivos, configuraciones y aplicaciones instaladas. En equipos que se sustituyen, las herramientas estándar de migración (perfiles de usuario de Windows, OneDrive, soluciones de imagen tipo Microsoft Deployment Toolkit) permiten transferir documentos, escritorio y configuraciones del antiguo equipo al nuevo sin pérdida operativa. Lo importante es planificar la migración de datos antes de retirar el equipo viejo.
¿Puedo desgravar fiscalmente la compra de equipos reacondicionados?
Sí, los equipos reacondicionados profesionales se compran con factura completa con IVA y se amortizan como cualquier equipo informático profesional. La amortización fiscal sigue las tablas estándar de inmovilizado material. Es importante guardar la factura del proveedor, donde debe constar el modelo, la generación, las características y la garantía.
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