
Acer TravelMate P214-53 Core i5 1135G7 2.4 GHz | WEBCAM | WIN 11
- -45%
Por qué un portátil va lento aunque tenga i5 o i7: RAM, SSD y configuración real explicadas de forma clara para empresas y usuarios este año.

Un portátil puede ir lento aunque tenga un buen procesador porque el rendimiento real no depende solo de la CPU. Actualmente, la cantidad de memoria RAM, el tipo de disco (SSD o HDD) y el equilibrio general de la configuración son los factores que más influyen en la fluidez diaria. Un procesador potente no compensa una RAM insuficiente, un disco lento o una arquitectura pensada para usos antiguos.
Muchos usuarios compran un portátil reacondicionado con procesador i5 o i7 esperando una experiencia fluida, y se encuentran con bloqueos, esperas constantes o sensación de lentitud general. Esto ocurre tanto en entornos profesionales como en uso doméstico.
El problema no suele ser un fallo del equipo ni una mala compra intencionada. El problema es que durante años se ha simplificado en exceso el criterio de compra, centrándolo casi exclusivamente en el procesador.
A día de hoy, ese enfoque ya no refleja cómo funciona un portátil por dentro.
El error más habitual es elegir un portátil fijándose solo en la CPU. Un portátil con i5 o un portátil reacondicionado i7, por sí solos, ya no garantizan una buena experiencia de uso.
Un procesador potente no puede compensar:
El resultado suele ser siempre el mismo: el equipo arranca, pero no va fino. Se queda pensando al abrir aplicaciones, las videollamadas se cortan y cualquier multitarea se vuelve incómoda.
La memoria RAM determina cuántas tareas puede gestionar el portátil al mismo tiempo sin ralentizarse. Una forma sencilla de entenderlo es pensar en la RAM como el espacio de trabajo del sistema.
Con 8 GB de RAM, al abrir navegador con varias pestañas, correo, Excel y una videollamada, el sistema empieza a mover datos constantemente para liberar espacio. Ese proceso genera esperas y sensación de lentitud.
Con 16 GB de RAM, el sistema dispone de margen suficiente para que las aplicaciones convivan sin estorbarse. El portátil responde con más estabilidad y menos interrupciones.
La clave no es la velocidad de la RAM, sino el espacio disponible para trabajar sin que el portátil se sature.
En el mercado reacondicionado, el tipo de memoria RAM marca diferencias importantes:
Más allá del tipo de RAM, el punto crítico es si el portátil admite ampliación. Muchos modelos económicos vienen ya al límite de memoria, lo que convierte una compra aparentemente correcta en un problema a medio plazo.
El disco es uno de los componentes que más influye en la sensación de rapidez diaria. Es el responsable del tiempo de arranque, la apertura de programas y la respuesta general del sistema.
Un buen procesador combinado con un disco lento limita todo el sistema. El rendimiento queda condicionado por el componente más lento, no por el más potente.

Para trabajar con tranquilidad hoy en día, incluso con un portátil reacondicionado, hay unos mínimos razonables:
No es una cuestión de ir sobrado. Es una forma de evitar pérdidas de tiempo, problemas recurrentes y sustituciones prematuras.
El procesador no lo es todo: la RAM y el disco determinan la experiencia real. Por eso, comprar barato por dentro suele salir caro con el tiempo.
Si tienes dudas sobre tu portátil actual o estás valorando una compra, analizar la configuración completa es clave para evitar errores. En InfoComputer trabajamos precisamente con ese criterio: ofrecemos equipos reacondicionados equilibrados, explicados con claridad y sin promesas que luego haya que matizar.

Si quieres, puedes contactar con nosotros para valorar si tu portátil encaja realmente con el uso que le das. También puedes dejarnos un comentario para compartir tus dudas.
Encuentra en nuestra tienda online el portátil reacondicionado que necesitas para tu día a día.
También te puede interesar...
Más del autor