Seguro que alguna vez has estado trabajando con tu ordenador portátil y, entre una tarea y otra, se te ha quedado “congelado” a mitad de camino y no responde a ninguna de tus indicaciones, teniendo que reiniciarlo a la fuerza para poder volver a trabajar con él. Esto es algo muy común que por desgracia ocurre con mucha más frecuencia de la que nos gustaría, pero todo tiene su explicación, y es que los portátiles por lo general, tienen menor capacidad de memoria RAM que los ordenadores de sobremesa, lo que nos lleva a que cuando trabajamos de manera intensa con ellos, tengamos muchas más posibilidades de que se cuelgue, se pare o se congele, podemos llamarlo de la forma que más nos apetezca.

También influye en el congelamiento o el bloqueo del equipo, lo propensos que resultan para el sobrecalentamiento los ordenadores portátiles, y es que por sus propias características cuando llevamos mucho tiempo trabajando con ellos de manera continuada, es posible que se sobrecalienten en exceso y acaben bloqueándose.

 

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Normalmente los principales síntomas que nos encontramos cuando nuestro ordenador se congela son los siguientes:

  • Windows no responde y nada, incluida la flecha del ratón, se mueve por la pantalla de nuestro portátil.
  • Se aparece una pantalla con algún mensaje de error, que no podemos eliminar de ninguna de las maneras.
  • Al abrir alguno de los programas de nuestro PC portátil ha bloqueado el ratón y nada responde.

Puede haber otros muchos síntomas, pero estos tres son los que nos encontramos con una mayor asiduidad. Si te ha ocurrido esto recientemente, no debes pensar que tu ordenador se te ha estropeado y que ya es hora de cambiarlo por nuevo, al menos de momento. Es algo común y que por lo general no debería suponer ningún problema demasiado grave, por ello a continuación te vamos a contar cómo deberías actuar ante esta situación.

¿Cómo debes actuar? 

Administrador de tareas de Windows 

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Cuando tengas problemas con el funcionamiento del ordenador, el administrador de tareas de Windows se puede convertir en uno de tus mejores aliados. No siempre funciona y no siempre el problema se puede solucionar a través de él, pero sí en muchas ocasiones nos ofrece la posibilidad de erradicar el problema.

Para acceder a él, debes presionar a la vez las teclas “Ctrl + Alt + Supr” de tu ordenador. Automáticamente, si el administrador ha funcionado, accederás a una ventana en la que te aparecerán las siguientes opciones: bloquear, cambiar de usuario, cerrar sesión, cambiar una contraseña y administrador de tareas.

Accede directamente al administrador de tareas y una vez allí, trata de cerrar todas las tareas abiertas en el equipo. Después, sal del administrador y comprueba si tu ordenador vuelve a funcionar. En caso de que continúe bloqueado, vuelve a presionar las teclas “Ctrl + Alt + Supr” y esta vez pincha en cerrar sesión para apagar tu ordenador y volver a empezar desde cero.

Reinicio rápido

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Si el nivel de congelación de tu portátil es tal que ni siquiera responde a la combinación “Ctrl + Alt + Supr”, deberás optar por la opción de reinicio rápido. No es la más recomendable, pero sí una de las más eficaces cuando tus niveles de desesperación no hacen más que aumentar.

Para ello, tan solo tienes que apretar y mantener pulsada durante unos segundos la tecla de encendido de tu portátil. Si todo va bien debería reiniciarse automáticamente, y al volver a encenderse, debería funcionar correctamente. Pero no siempre funciona, ya que hay veces en las que la tecla de inicio ni siquiera responde.

Retira la batería y desconéctalo de la corriente

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Si el reinicio rápido no te ha servido para descongelar tu ordenador, la siguiente opción, y también la más drástica, es retirar la batería de tu portátil y desconectarlo directamente de la red eléctrica. De esta manera, sí o sí se apagarán. Al volver a encenderlo, casi con total seguridad te encontrarás con alguna ventana que te advierta de que la última vez el equipo no se apagó correctamente. Pulsa aceptar para que inicie el modo de recuperación.

¿Cómo prevenir la congelación de tu equipo?

Ya hemos repasado las tres alternativas disponibles en caso de que tu portátil se haya congelado, pero ahora vamos a ver qué puedes hacer para prevenir esa congelación y que puedas utilizar tu ordenador sin tener que preocuparte por nada.

Comprueba si hay virus 

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Por lo general la congelación se debe al sobrecalentamiento o a que la memoria RAM no ha dado más de sí, pero para salir de dudas, vamos a comprobar que el ordenador esté libre de virus. Imaginamos que tendrás algún antivirus instalado en tu equipo, si no es así, no sabemos a qué esperas para hacerte con uno.

Examina todo el equipo y asegúrate de que no haya ningún virus acechando. Si sueles trabajar con algún dispositivo USB, CD o DVD externo, asegúrate también de que estos tampoco contengan virus. También puedes seguir el siguiente tutorial para eliminar virus.

No trabajes con el PC sobre la mesa

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Ya hemos dicho que los portátiles por sus propias características, son mucho más propensos al sobrecalentamiento, y por tanto, también a quedarse colgados. Por ello es importante que dejes un espacio entre el ordenador y la superficie de trabajo, para que corra aire y sufra menos calentamiento.

Existen diferentes posibilidades para la refrigeración, como los ventiladores externos y las placas que vienen ya de fábrica con ventiladores instalados, sobre las que se sitúa el ordenador y les aporta un extra de ventilación que reducirá las posibilidades de sobrecalentamiento. Si trabajas habitualmente con un portátil, te recomendamos que optes por una de estas opciones.

Saca rendimiento a tu memoria RAM 

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La memoria RAM de los portátiles, al menos en la gran mayoría, suele ser menor a la de los ordenadores de escritorio. Muchas veces no tenemos en cuenta este factor y trabajamos con nuestro portátil sin prestarle atención, lo que hace que acabe congelándose.

Te recomendamos que no tengas una infinidad de ventanas abiertas en tu ordenador, y que solo abras aquellas aplicaciones o programas que realmente necesites utilizar. Cuantas menos ventanas tengas abiertas, mejor funcionará tu portátil.

En caso de que estés acostumbrado a trabajar con muchas aplicaciones o programas, y necesites sí o sí un portátil, te recomendamos que te hagas con uno cuya memoria RAM sea superior a 4GB y que tenga unas ranuras de ventilación más amplias de lo habitual. Y en caso de que ya tengas tu portátil, puedes hacerte con una Memoria RAM y cambiarla por la actual.

Esperemos que hayas prestado atención y que hayas tomado nota, ya que con todo lo que te hemos contado, no deberías volver a tener problemas con el congelamiento de tu portátil.

Sácale el máximo partido a tu portátil

¿Qué hacer si se congela mi portátil?
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